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AVANZADA ANTI-CLASIFICADORES

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“Desde el próximo lunes un grupo de inspectores de la Intendencia de Montevideo, junto con agentes policiales, cercará las zonas de exclusión para los recolectores de residuos domiciliarios.” Diario El País

Esta decisión obedece a un incremento en la cantidad de personas que se dedican a la clasificación de residuos.

El director de Desarrollo Ambiental, Oscar Curutchet, dijo que en las primeras semanas se informará a los clasificadores de la prohibición de ingresar a las llamadas “zonas de exclusión”, bloqueando las entradas a Ciudad Vieja, y también en principales avenidas. Luego vendrá la etapa de fiscalización incluyendo requisas de carros y caballos con la aplicación de la Ley de Faltas con las sanciones que ella conlleve.

Estas medidas excluyentes hacia los carreros no surgieron ayer y debemos verlas, si queremos entenderlas mejor, como un proceso que se viene gestando hace ya algunos años.

Haciendo memoria…

La recolección y la industria en torno a la clasificación de residuos fue construida en condiciones muy adversas por varias generaciones de clasificadores como método de supervivencia para llevar el pan a la mesa de las familias mas humildes de nuestro país.

La “industria del reciclaje” fue creciendo, llamando así la atención del Estado y de empresas que comienzan a ver en esta actividad un negocio redituable. Este es el punto de partida de una serie de políticas anti-carreros para lograr apoderarse de este negocio. Podemos dividir estas políticas en dos fases : 1) Desprestigiar para (2) Apropiarse

En la primera fase de Desprestigio el punto mas utilizado fue el supuesto maltrato por todos los clasificadores hacia los caballos y la explotación del mismo mediante la “tracción a sangre”. Con gran complicidad de los medios de comunicación y de protectoras de animales se intenta instalar en el ideario común de nuestra gente la importancia de los animales por sobre encima de las miles de familias que viven el día a día gracias a la recolección.

También se menciona mucho la participación de niños en este trabajo condenando socialmente a los padres a cargo, pero nunca se ve condenar a la dura realidad que conlleva a esta situación que obliga a niños a subirse a un carro para sobrevivir. Otra acusación preponderante hacia este sector de la sociedad es que los carros dificultan el pesado trafico en la ciudad, una vez mas poniendo por delante a las clases mas pudientes que tienen acceso a veces a mas de un vehículo (que son mas perjudiciales para el medio ambiente y constituyen la primer causa de muerte en nuestro país) y se castiga a los mas humildes que recurren al carro cinchado por caballo o muchas veces cinchado por sus propias manos (lo cual también es “tracción a sangre”). Osea, se desplaza al carrero que circula para ganarse el pan porque se precisa mas calle por la sobrecarga de automóviles que transitan la ciudad.

Cumplida esta fase de Desprestigiar la labor del clasificador la fase siguiente es casi predecible.

Contenedores cerrados en zonas de levante mas provechoso, multas a los supermercados que otorguen sus residuos a carreros independientes, requisas de caballos en “mal estado”, etc., fueron el comienzo de medidas que buscan Apropiarse del negocio entorno a los residuos, desplazando así a los verdaderos creadores y por ende dueños del oficio.

La “solución” planteada es engañosa. Las plantas de clasificación prometidas a clasificadores solo abarcan un porcentaje mínimo de carreros dejando por fuera a la gran mayoría de ellos. Estas medidas esconden detrás del telón una división de la ciudad; donde se intenta excluir a unos ciudadanos relacionados con la clasificación, de acceder a ciertos barrios sin poder hacer uso de la ciudad con su medio de transporte característico. Se trata en el fondo de empujar cada vez mas a los sectores mas pobres de nuestra sociedad hacia los barrios periféricos. Barrios enteros donde esperan los “operativos de alta dedicación” para hacer gala de su afán represivo. Tenemos por una lado, represión en los barrios marginados y ahora también prohibición de acceso a los barrios céntricos .

Mirando un poco hacia adelante…

No nos vendría mal imaginar un poco como continuará esta historia en tiempos próximos. Cuando coartado el derecho al uso de la ciudad y el derecho al trabajo, cientos de personas serán empujados a la delincuencia, a la prostitución, sin mencionar el trabajo infantil que tanto criticamos. Mientras no se manejen otras alternativas que ataquen los problemas de fondo, todos o la gran mayoría de los uruguayos sufriremos las consecuencias de una sociedad organizada de forma injusta, en la cual se deposita la carga de esta desigualdad social sobre los menos favorecidos y no sobre los que se favorecen de la misma. Recobra vigencia (aunque nunca la haya perdido) la consigna Artiguista de “que los mas infelices sean los mas privilegiados”.

 

“Defendemos con uñas y dientes el derecho al trabajo y uso de la ciudad”

Bruno Lasa Coordinador en Centro Barrial “La Bombonera”.

En la entrevista Bruno nos cuenta sobre el funcionamiento de un proyecto barrial común, los objetivos del mismo, una mirada diferente de diversos conflictos sociales y el derecho al trabajo.

-¿Dónde está ubicada la organización?

-El centro donde surge la organización, donde tiene más arraigo, donde logra más representatividad es en Malvín Norte, sobre todo en los “cantegriles” de Malvín Norte.

¿Cuándo surge?

Surge en el 2009 en un “cantegril” específicamente llamado “la bombonera” y a partir de ahí la identidad se asocia a la organización en general y por eso se mantiene el nombre, está en el centro del barrio.

-¿Cuáles son los objetivos o los fines de la organización?

Los objetivos son representar los intereses de los barrios más pobres, de los habitantes de los barrios más pobres, atender a sus demandas en lo inmediato y lograr las soluciones de fondo en el largo plazo. O sea tratar de revertir las causas que llevan a que existan barrios pobres. Esos son un poco los objetivos en el corto y el largo plazo. Lo que refiere al corto plazo intentamos solucionarlo a partir de la ayuda mutua, por eso se han creado cooperativas de trabajo entre las que existe la cooperativa de clasificadores de residuos, también se realizan campañas del abrigo, apoyo escolar, en fin un montón de tareas de ayuda entre nosotros que podemos realizar.

También la lucha para conseguir lo que consideramos que nos corresponde, cuando la Intendencia intenta retirar los clasificadores de las calles por ejemplo se resiste de eso con una movilización. El largo plazo, las soluciones de fondo, consideramos que es un camino bien largo, nosotros intentamos aportar un granito de arena para que la gente que habita los barrios más pobres, esté organizada, sea más fuerte, más consciente y tenga mayores posibilidades de decidir qué pasa con el país, en las cosas que lo afectan.

-¿Cómo surge la organización?

-La organización surge luego de varios años de practicar actividades de solidaridad entre todos y el núcleo que le da origen es un grupo de clasificadores que venía trabajando en conjunto, deciden conformar una cooperativa de clasificadores para realizar en conjunto todo el proceso de trabajo. Desde conseguir el levante que es de donde se obtienen los residuos clasificables hasta organizar los levantes, el circuito de ir a levantar esos residuos, después la pre clasificación, la clasificación en el terreno de la cooperativa y después la distribución, el reparto entre los miembros de la cooperativa de lo que se obtiene.

Esto primero permite dignificar la tarea del clasificador de alguna manera ya que no se va de volqueta en volqueta, sino directamente a los grandes lugares generadores de residuos. Por otro lado, permite un núcleo organizado en el barrio para organizar el resto de los clasificadores en cuanto a las cosas que lo puedan afectar y a su vez contribuye a atender otras necesidades del barrio.

Desde el núcleo inicial de la cooperativa de clasificadores surge el centro barrial que tuvo en su proceso la creación de una escuela barrial, después una cooperativa de panadería, espacios de cultura, una policlínica veterinaria para atender los caballos, etc.

También ante cualquier eventualidad de problemas que surgen en el barrio hay grupo de referencia organizado dentro del barrio, una organización propia de los vecinos para defenderse. Uno de los temas que se observan fundamentalmente en Malvín Norte es que hay una densidad muy grande de organizaciones que intervienen en el barrio pero de gente ajena, como instituciones estatales, paraestatales como las ONG, que pueden tener mejor o peor intención, pero que en definitiva no es la organización propia de los vecinos para tener su propia voz, para decidir lo que quieren y para poder representarse directamente como lo hacen otros sectores de la sociedad. Así que llenar ese vacío sería un poco la intención de la organización.

-La cooperativa de clasificadores de residuos, ¿está asociada a la UCRUS (Unión de Clasificadores de Residuos Sólidos)?

-Sí, sus integrantes están afiliados a la organización sindical, inclusive hemos integrado el secretariado de dicho sindicato. Actualmente no se participa activamente, aunque se es parte, no se participa activamente porque la línea de construcción, de organización nuestra, es más bien nuclear a los clasificadores como parte de un movimiento barrial, simplemente por entender que es la mejor forma de organizar a los clasificadores, debido a su actividad individual y el lugar de encuentro de los clasificadores es el lugar donde viven, no donde trabajan. Entonces nos parece más justo y acertado explorar esa línea de construcción, por eso,en los espacios propios de la organización barrial se le da espacio a la organización de los clasificadores. Pero volcamos todas nuestras fuerzas en las movilizaciones en conjunto con el resto de los clasificadores, siempre que se realizan por las demandas comunes.

-¿Cómo ve la intención de poner fin al sistema de recolección de residuos generados por tracción a sangre por parte de jerarcas de la Intendencia de Montevideo?

-Nosotros primero que nada consideramos que la recolección, clasificación y la industria que se montó en torno a la clasificación de residuos, fue construido con el sacrificio de muchas generaciones de clasificadores que lo hicieron en “negro”, en condiciones muy difíciles de existencia y ahora que se ha montado una gran industria en torno al tema, incluso existe reconocida por el estado como la industria del reciclaje, que es abastecida por el trabajo de todos los clasificadores. Ahora que esas empresas u otras pueden contratar camiones, empleados para realizar la tarea que antes realizaban los clasificadores, se pretende desplazar a los clasificadores de residuos del negocio que ellos construyeron con sus propias manos.

Nosotros vemos ahí dos problemas, uno es ese intento de desplazar al clasificador del negocio de la “basura” cuando ya es redituable y lo pueden hacer otros prescindiendo del clasificador y por otro lado hay una disputa de la cuidad. Nosotros consideramos que atrás de este debate de quién circula y cómo, está la intención de discutir y decidir que se hace, quién decide, qué sectores son los que pueden tener plena libertad para circular por la cuidad y cuáles no.

Consideramos que pesan desgraciadamente en las decisiones públicas los sectores más pudientes que pueden circular con vehículos de altísimo costo, que son la principal causa de muerte en el país y generan pérdidas de dinero ya que la industria automotriz acá no existe. Pero prevalecen sobre el interés de miles de uruguayos que viven de la clasificación de residuos por tracción a sangre, por tracción a sangre del caballo y por tracción a sangre de las personas, porque hay muchos uruguayos que cinchan del carro a mano o con una bolsa al hombro, con lo que puedan o con un carrito de supermercado, eso también es tracción a sangre.

Son condiciones para nada deseables pero que no se resuelven con un decreto que lo prohíba sin darle solución a todas esas personas que viven de esa actividad, decir que no funcione el carro tirado por un caballo, es decirle a la persona que cinche un ser humano que tiene mucho menos fuerza que un caballo. Probablemente los que piden que se saque la “tracción a sangre” no son los que van a cinchar a mano.

Por otro lado consideramos que la tracción a sangre es algo que se utilizó y se utiliza en todo el Uruguay para actividades muy diversas, no solo para la clasificación de residuos, inclusive existen mataderos de caballo, realmente nos preocupa el caballo o no queremos ver el carro enfrente de mí casa. Para nosotros lo que prevalece ahí en realidad es un fundamento para desplazar a los uruguayos más pobres hacia zonas periféricas de la ciudad. Que tengan que quedarse obligados a circular en esas zonas y que no puedan transitar en los barrios más privilegiados, que son en la costa, los barrios con mayor poder adquisitivo, mayor poder de consumo, por ende deja mayor cantidad de residuos clasificables que puedan ser reutilizados, es ahí donde los clasificadores tienen necesidad de entrar.

Entonces primero que nada defendemos el derecho de todos los montevideanos a circular por toda la ciudad, consideramos que la tracción a sangre debe ser cuidada, no puede ser en cualquier condición, los animales deben ser cuidados. Pero tienen un costo menor que la excesiva circulación del parque automotor que existe en nuestra ciudad, entonces lo otro que decimos es que los clasificadores deben seguir teniendo el derecho a realizar su tarea porque laalternativa que plantea la Intendencia es más publicitaria que real,se proponen plantas de clasificación que son en muchísimo mejores condiciones, con un salario mínimo de base además de lo que después puedan vender, pero son para decenas de clasificadores cuando hay miles de clasificadores.

Lo que se hace es generar una “muestra” para poder aislar y desplazar al resto, una muestra que no logra contener a todos los clasificadores sino que es más bien la justificación para poder eliminar de esa actividad a los que no entran en esas plantas clasificadoras. El aparato productivo nacional no tiene la capacidad de poder incluir a todos los clasificadores de residuos que quedarían sin la oportunidad de realizar su actividad.

O sea que estamos hablando de cientos de familias que están empujadas a la delincuencia, o a la prostitución o a la mendicidad más difícil. Por eso es que nosotros estamos defendiendo con “uñas y dientes” el derecho al trabajo y uso de la ciudad. Un ejemplo: nuestra organización ha construido con veterinarios solidarios una policlínica veterinaria para atender a los caballos de los compañeros clasificadores, para que estén en buenas condiciones.

Por otro lado prevenir el abuso de ciertas protectoras de animales que se toman el derecho con el respaldo policial de quitarle el caballo al clasificador por su propia decisión. Un robo legalizado en el cual las protectoras deciden a su antojo que caballo está mal, llevándolos a un campo particular donde desaparecen encima el juicio para recuperar el caballo es de un altísimo costo, superando el propio valor del caballo.

Por tanto en nuestra policlínica veterinaria tenemos el respaldo de un profesional que certifica el buen estado del animal para trabajar.

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 -¿Cree que puede ser viable una sustitución de la tracción a sangre por otro tipo de tracción a la hora de la recolección de residuos?

-En términos ideales tal vez si, camiones, tuve la suerte de ver la experiencia que realizan en Buenos Aires donde los que se llaman “cartoneros” también tenían ese problema de no poder entrar a la ciudad, hicieron movilizaciones muy grandes y lograron que la ciudad le ponga ómnibus y camiones para realizar la tarea. Entran a la ciudad divididos por zonas en camiones grandes, los residuos van en ellos y el trabajador regresa en ómnibus al lugar donde posteriormente se clasifican los residuos en plantas. Eso es una situación ideal donde toda la sociedad esté planificada, en nuestro caso en el corto plazo eso no es viable y prohibirle el trabajo es ni uno ni otro.

Lo que más ha sonado es la moto con un carro atrás, es inviable desde el punto de vista de los precios, el combustible para hacer medio viaje le sale más caro que todo lo que va a juntar después.

-¿Qué opina sobre la decisión de la comuna capitalina de cerrar los barrios Centro y Ciudad Vieja a los carros recolectores de basura, teniendo en cuenta que justamente estos sectores de la ciudad son de los que más se recoge materia prima?

Bueno, ¿cómo puede ser que haya zonas que se restringen para la circulación de determinados ciudadanos? Sí, me podés decir bueno, pueden entrar caminando, pero su forma de transporte es un carro tirado por caballos, no tienen otra forma de transporte para realizar su tarea. O sea, los barrios ricos (les decimos ricos a los barrios que se puede sacar buen material para la clasificación) excluyen al que trabaja con un carro tirado por caballo, estamos hablando que se excluye al más pobre.

Habilitan a los camiones, que son empresas que generalmente tienen otros negocios, que tienen empleados, para quitarle el trabajo a los clasificadores de residuos más pobres. Y vuelvo al inicio, los clasificadores montaron esta industria, son los que tienen el primer y principal derecho de disfrutarla. Ahora, como hoy es un gran negocio se les quiere dar una patada para el costado y que hayan empresas de gente que invierte en lo que le dé guita para que realice la tarea.

Nos parece que se viola el derecho de igualdad entre todos los ciudadanos de poder hacer uso y disfrute de nuestra ciudad. Así como los adolescentes si van con indumentaria de barrio se los expulsa de las playas. Se les dice “Dale pichi, ándate para tu barrio”, sucede los mismo con los carros.

Si yo ando con una camioneta cero kilómetro puedo andar, si vengo con un carro tirado por caballo no puedo andar por una ciudad. Bueno, vos me dirás, un carro con caballo es un vehículo que tranca, que dificulta el tránsito, la circulación.

Entonces hay que elegir o el auto o los carros, ¿no? Ya damos por sentado que obviamente el carro se saca y el auto sigue circulando. Pero, ¿quién la toma esa decisión?.

Se pondera al que tiene mayor poder adquisitivo sobre el que tiene menos, o mejor dicho, se pondera el interés de la industria automotriz de “meternos autos hasta por la oreja” que la necesidad de uruguayos que están viviendo de los residuos de los demás para poder alimentarse. Son extremos demasiados grotescos y la naturalización de las situaciones no nos permite ver que se está optando. Se está eligiendo, “si Ud. anda en tal vehículo molesta a los demás entonces no puede andar” Al carro capaz que le molesta que haya tanto auto, entonces habría que decir, sacamos los autos. Para nosotros los más infelices tienen que ser los más privilegiados, o sea, los que tienen la necesidad de trabajar para comer tienen que estar primero que los que tienen cuatro, cinco autos y necesitan calle para poder circular.

-¿Piensa que la intendencia de Montevideo contempla soluciones alternativas para los carros recolectores?

No, que abarque a toda la masa de clasificadores no. Desgraciadamente no se ha reactivado la industria nacional para lo que necesitaría el país y la necesidad de fuentes de trabajo. Por otro lado, hay mucha gente que trabaja en empleos temporales (esta gente de cantegril), trabajos que se inventan en las ONGs para la que la gente tenga un ingreso. Pero son trabajos temporales, de seis meses. Si además estamos hablando que existe la plantas de clasificación para decenas de familias, de personas, y el resto queda en banda, no tienen lugar donde ir a trabajar si le quitas esto. No existe “La” fuente de trabajo que contenga a toda esa gente. Gente que capaz ha tenido menos posibilidades de tener formación, inclusive gran cantidad que no ha podido ni terminar la escuela, o la ha terminado pero no ha completado un proceso de alfabetización. Se está como depositando sobre los mismos la carga de todas las desigualdades sociales que se sostuvieron en el correr de los años en nuestro país.

-Entonces, ¿podríamos decir que la política de la Intendencia de Montevideo es una política de exclusión, restricción, y eliminación de los carros?

Mirá,te digo que hay políticas más reaccionarias que la de la Intendencia, hay otros partidos que te plantean posiciones mucho más reaccionarias. Ahora, nosotros no podemos elegir entre dos políticas que terminan desplazando. Nosotros vemos que la Intendencia cede a los sectores más pudientes que presionan, que acceden y tienen peso en los medios de comunicación para generar campaña para desplazar. Ya sea por problemas de tránsito, por la tracción a sangre, por la mugre, por lo que sea, pero lo que quieren es desplazar a los clasificadores para el barrio.

-Entonces la Intendencia respondería a determinados intereses de clases pudientes…

Nosotros vemos que sí, que la política en última instancia, si bien hay otras más reaccionarias todavía, terminan cediendo a esas presiones entonces al clasificador no le queda más que organizarse y defenderse con uñas y dientes.

Dando cuenta de terrible honestidad

“Creo que podemos hablar de Carrasco Sur y de los asentamientos que hay atrás de la cooperativa Aquiles Lanza en Malvín Norte, donde hay gente que vive no por debajo de la línea de pobreza, sino por debajo de la línea de la dignidad. Muy fuerte, muy triste; lo primero que me ha aportado este cargo es haber recorrido todo y haber visto cosas que no sabía que estaban. Es imposible, en cinco años, y tal vez en 10 y en 15, llegar a una justicia social o a un emparejamiento social total. Eso no va a pasar nunca. No voy a hacer la parábola de los talentos de Jesús –el que la conozca bien, el que no que averigüe–, pero las personas somos genéticamente distintas, aunque estuviéramos todos en igualdad de condiciones las diferencias volvería a salir.

Entonces lo que me interesa, aceptando ciertas diferencias, es para empezar que el municipio se conozca todo. Porque hoy hay gente en esos asentamientos que no conoce la rambla, que no conoce el mar, y hay mucha gente en Carrasco, Malvín y Punta Gorda que no conoce la gravedad de esos asentamientos. Entonces cuando yo hablo de integrar, hablo de mejorar, hablo de tratar de igualar pero para arriba, no está dentro de mi intención decir “vamos a sacarle a este para darle a aquel”. Porque aparte no creo que resolver el problema de los asentamientos sea solamente un tema de darles algo; hay gente que lleva ahí tres años de vivir de la misma forma, sin responsabilidades, sin trabajo, sin estudio, sin nada.

Entonces pensamos que el parque Rivera puede llegar a ser el primer gran símbolo de la integración. Porque nos estamos imaginando –como se permitió soñar el intendente en su asunción– que dentro de 30 años esa gente que no va a estar bien del todo todavía pueda llegar al parque Rivera y mientras esté ahí interactúe con todos, y mientras esté ahí, en un lugar que yo llamaría un parque cinco estrellas, tenga todas las necesidades básicas que se puedan tener dentro de un parque satisfechas, quizás lo que no pueden tener en la casa. Pero que lo conozcan, que lo vean”.

Estas palabras se dijeron en el programa En perspectiva de radio El espectador, días atrás.

Cuán cargadas de sentido y de contenido ideológico están estas palabras. Desmenucemos.

Reconoce la existencia de profundas desigualdades sociales pero considera que no son evitables ya que el origen de las desigualdades es de origen genético. Algunos son superiores y otros inferiores. Así surge y se mantiene la pobreza para muchos y la riqueza para pocos (los superiores genéticamente). Celebra la diferencia y desplaza la importancia de las desigualdades.

Además, señala que no hay que distribuir la riqueza ni asignar nada material en los barrios pobres ya que allí viven “sin responsabilidades, sin trabajo, sin estudio, sin nada”.

Ya que no se van a superar las desigualdades, propone un parque donde los pobres puedan tener allí lo que no van a poder tener en su casa. Pretende perpetuar las desigualdades pero con un parque de integración. Darle color a la pobreza.

¿Quién es esta persona que con tanta honestidad plantea públicamente los marcos ideológicos sobre los que se sostiene la sociedad que habitamos?

Es el nuevo alcalde del Municipio E de la ciudad de Montevideo, Francisco Platero.

Platero es un ciudadano de 61 años que habita en Divina Comedia y la Rambla, a una cuadra del Hotel Carrasco, en la zona más privilegiada de la ciudad. Por supuesto es un gran empresario, con su rubro abastece de leña a la industria. Con sus 61 años recién ahora conoció como viven gran parte de los montevideanos. Probablemente su medio social no le permite conocer como viven la mayoría de los uruguayos. Pero sí le permite argumentar que los privilegios de los que disfruta se deben a que los demás somos inferiores genéticamente. Usando para ello a Jesús, aunque contradiga los más evidentes principios cristianos.

El novel alcalde reconoce que su municipio está atravesado por un gran antagonismo social, incluyendo a Carrasco sur, donde él vive, y Malvín Norte, donde los vecinos se organizan para luchar contra la pobreza.

Su argumento es viejo. Fundamentó el colonialismo que sufrieron los pueblos originarios de América Latina, África y Asia. Y fundamenta nuestra sociedad para justificar que unos tengan mucho y otros nada. Este criterio define las políticas que construyen la realidad nacional. Por algo las desigualdades sociales siguen existiendo. Por algo los grandes capitales trasnacionales son los que más se apropian del trabajo de los uruguayos. Lo sorprendente es la franqueza con la que este privilegiado se expresa.

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No es de esperar grandes cambios en la vida material de los habitantes del Municipio E. Lo que se agrega es tener sobre la mesa el debate ideológico que quiere filtrar el sentido común con el señalamiento en los pobres de la responsabilidad de su pobreza.

Los últimos años han desplazado del debate público el problema de las desigualdades sociales para celebrar la fiesta de las diferencias.

Para los pobres de Malvín Norte, y de todo el país, (o sea, para las mayorías) superar el problema de las desigualdades sociales sigue siendo el centro de sus problemas. Para un hombre de Carrasco sur que pretende mantener sus privilegios estos relatos son su único argumento, para los pobres no queda otro camino que organizarse y luchar.

La Bombonera marcha con sus carritos hacia la IMM

Música: Jorge Nasser
El Centro Barrial La Bombonera marchó con sus carros en reclamo de mejora en las condiciones para los clasificadores, avasallados por medidas municipales como las zonas de exclusión y los nuevos contenedores cerrados.
La Intendencia se comprometió una respuesta brevemente.

El Parque automotor crece y lo pagamos todos aunque andemos a pie

Salta a la vista el desborde de Montevideo por el exagerado crecimiento del Parque automotor. Cada vez hay más vehículos haciendo que la circulación de todos los montevideanos sea cada vez más lenta. En el 2012 se vendieron 52000 autos 0 kilómetros. Cifra que tiende a crecer en años futuros.

Las consecuencias de esto no es sólo las dificultades para desplazarse que esto acarrea a toda la población tenga vehículo particular o no. Que por lo pronto son muchas. La sociedad compra más vehículos para viajar más lento.           caosvehicular

Además, conlleva otros problemas. La contaminación visual y sonora, además de la polución, es un elemento que se agrega a otros. Uno de ellos es la destrucción de espacios de esparcimiento público para ampliar las vías de circulación. Toda la población reduce sus espacios, como plazas y canteros, para que pasen los flamantes autos importados.

Otro asunto a destacar es este de la importación. Cabe recordar que la importación es un sacrificio que hace el país, que destina sus esfuerzos para entregar el producto del trabajo uruguayo al país que produce (en este caso automóviles). Resulta que en este caso el sacrificio no es para poner en pie la industria nacional, la fabricación de hospitales o algo similar. El sacrificio de todos es para financiar el consumo suntuoso de vehículos 0 kilómetro.

Pero a todas estas cuestiones señaladas se agrega otra. Esto genera gastos. Gastos de millones de dólares, que le generan endeudamiento al país, que pagarán las futuras generaciones. Gastos en arreglar las calles que no soportan tanto peso, gastos en el corredor Garzón, gastos en ampliar las sendas.

Y para colmo de males los accidentes de tránsito representan la tercera causa de muerte y la primera entre los jóvenes. No obstante esto parece que seguirán creciendo los factores de riesgo.

Salta a la vista el poder de los grandes capitales atrás del negocio automotor.

Frente a tan nefastas consecuencias se buscan las más disparatadas medidas pero de ninguna manera ponerle límite al negocio que las genera.

A los carros de los clasificadores, medio de transporte y trabajo de los habitantes más pobres de la ciudad, se los ataca por los inconvenientes que aparentemente generan, pero, sin embargo, en caso de que fuera cierto lo que se les endilga no llega a representar ni la sombra de todo lo que acá someramente comentamos.

Acá queda en evidencia que se permite el creciente parque automotor a un increíble costo en todos los aspectos señalados mientras se persigue a los clasificadores por no representar en el momento una fuerza similar a la de los grupos económicos del negocio automotor.

Todos, tengamos vehículo, o andemos a pie, en carro, o en ómnibus, tenemos que cargar sobre nuestros hombros este negocio del que solo se beneficia el vendedor.

¿Importar 0 kilómetros es lo que el país necesita?

Mejorar y multiplicar el transporte colectivo, reduciendo el consumo innecesario de vehículos particulares parece ser la única solución a este problema, si miramos y actuamos al servicio de las necesidades del país.
AÑO 4 N° 7 INVIERNO 2013

Campamento particular se destaca por armonía ejemplar

DSC_0270En medio de las más variadas actividades que los uruguayos realizan en la llamada semana de turismo una que queda oculta a los que no la protagonizan es la que se desarrolla en el marco de la Criolla organizada por el Club de Leones de Shangrilá en el Parque Roosevelt.

El evento montado por los organizadores consiste en un concurso de jineteadas en el ruedo, en sus categorías de pelo y basto, por el día; y un certamen de canto folclórico, por la noche.

El parque de diversiones con juegos, venta de comida y feria, cierra el despliegue organizativo de los convocantes donde se dan cita jinetes y cantores de toda la región.

Curiosamente, no obstante ser un evento de similares características del organizado en la Rural del Prado, este no goza del mismo prestigio ni difusión.

De todas maneras y aquí si nos detenemos en el hecho novedoso y único, y, a la vez, totalmente silenciado por los medios de difusión, el Parque Roosevelt en esta semana es el escenario de un espontáneo campamento al que confluyen miles de compatriotas de los barrios periféricos de Montevideo y el área metropolitana.

Desde el comienzo de la semana van llegando las familias con todo lo que pueden cargar en sus carros a caballo para organizar sus campamentos. Carpas con mil remiendos, toldos, mesas, sillas, pelotas, carros y caballos ocupan el escenario para que grandes y niños tengan, tal vez, su único momento de esparcimiento en el año.

Desde temprano en la mañana se multiplican las visitas en sus carros de aquellos que no pueden quedarse a dormir y van a pasar el día al campamento de sus familiares, vecinos o amigos.

Allí se suceden paseos en carro, petisos, carreras a caballo, los padres paseando en la montura a los más pequeños. Los niños jugando a la mancha, al futbol, a la escondida.

No puede faltar el paseo por la feria, y subirse al carro o a algún árbol para ver la jineteada.

El fuego está siempre prendido. La leña abundante en el parque es un buen combustible para cocinar.

Cuando la luz del sol empieza a hacerse difusa se empieza a escuchar el sonido de las guitarras desde el escenario, quienes llegaron a pasar el día comienzan a partir y en los campamentos el fuego se transforma en el nucleador de los que se quedan. Allí corren los recuerdos, chistes y encuentros. Sentados junto al calor de las brazas se ven en la oscuridad del parque los cientos de fueguitos que abrazan el encuentro de los acampantes dibujando la silueta de los caballos que descansan.

Un acampante de unos 35 años que alimentaba el fuego arrimando leña, nos contaba que esta costumbre se remonta a sus recuerdos más remotos. Este protagonista recordaba que él asistía desde su niñez a caballo desde su Malvín Norte natal, vestido con ropas típicas o paisanas para encontrarse con sus pares que se encontraban pasando la semana en este Parque. Recordemos que este año se celebró el año 36 de estas criollas.

Este campamento congrega, sin organización previa del mismo, a miles de acampantes. Ellos mismos montan sus instalaciones y conviven armónicamente de manera ejemplar con la más feliz armonía.

Esto contradice notoriamente con la imagen que se muestra desde los medios monopólicos de difusión. Tal vez por eso mismo es que no se cubre este episodio que serviría de ejemplo a seguir para encontrar caminos de entendimiento y freno a las expresiones más nefastas de la disgregación social que tanto alimentan los que monopolizan los medios generadores de opinión.

No podemos dejar de mencionar que esta confluencia refleja que en estos compatriotas se conserva una memoria histórica, que se identifica con las prácticas autóctonas, que es necesario mantener, frente a tanta propaganda extranjerizante, y además rescatar, para alimentar el destino común que tenemos que poner por delante y en la que estos compatriotas tienen que ocupar su merecido lugar dignificador.

AÑO 4 N°7 INVIERNO 2013